jueves, 12 de noviembre de 2009

MI AVENTURA DE SER MAESTRO

“La aventura de ser maestro”
Al leer el ensayo de José M. Esteve, me transporto en el tiempo y me hizo retroceder diez y nueve años atrás y recordar mis inicios como profesor, recuerdo como si fuera hoy, mi primer día de clase frente a grupo, que inicie, con esa misma ansiedad y nerviosismo del docente novato, las primeras clases me provocaban una gran tensión y mas, al no poder responder a los cuestionamientos que me hacían mis alumnos, a medida en que fueron pasando los años, adquirí mayor seguridad, la cual me ha ayudado mucho hoy en día, es muy cierto, nadie nos enseña a ser docentes y tenemos que aprender, cometiendo errores y sobre la marcha ,sin duda alguna el tiempo nos ayuda tener un mejor desempeño, al adquirir mayor experiencia, es muy cierto también que nuestro trabajo, nos ofrece la libertad, para corregir lo malo y ofrecer a nuestros alumnos lo positivo de la docencia, no he conocido profesión, en donde se es uno mismo con tal intensidad. Sé también que es muy difícil elaborar tu propia identidad como docente, pero esta identidad se puede alcanzar en la medida en que identifiquemos las fortalezas y debilidades de nuestro trabajo en el aula, debemos clarificar las situaciones problemáticas sobre las que hay que trabajar para promover aprendizajes más significativos, pero creo que entre más amemos nuestra profesión, mas fácil nos será lograrla.
Creo que los mejores logros, se alcanzan apropiándonos del significado de ser maestros de humanidad, el alumno no debe ser tratado con disciplina militar, ni coartarles su libertad, al contrario debemos ser capaces de propiciar en ellos, el deseo de aprender, que comprenda para aprender, para lograr esto debemos tener creatividad e innovar a diario en nuestra tarea docente, poniendo especial atención en saber cómo organizar la clase, de antemano sabemos que día a día, nos enfrentamos con problemas y dilemas reales ajenos a nuestra labor docente que inciden en un bajo aprovechamiento académico (como son la falta de recursos económicos y de la infraestructura necesaria), el acto de educar implica interacciones muy complejas, de manera tal que la docencia nos convierte, en mediadores en el encuentro del alumno con el conocimiento y también con su entorno.
Estoy plenamente convencido que nuestros alumnos, no son enemigos de los que nos tengamos que defender, sino ser con ellos docentes de humanidad, la motivación juega un papel cada día más importante, se hace presente en el aula mediante muy diversos aspectos, como es el lenguaje, la comunicación y los patrones de interacción entre profesor y alumno, la organización de las actividades académicas, el manejo de los contenidos y tareas, los recursos y apoyos didácticos, las recompensas y las formas de evaluar, creo que a medida de que consolidemos esto, nos acercaremos mas al éxito, en esta tarea tan noble.
Es muy importante recordar que el trabajo nuestro, no es de lucimiento, sino al servicio del aprendizaje de nuestros jóvenes, creo que si logramos todo esto, nos podremos sentir orgullosos de nuestra profesión.
Saludos

2 comentarios:

  1. Luis Ramón:

    No cabe duda que eres un buen profesional de la docencia, ya que comprendes y tienes la diligencia necesaria para poner en práctica aquello que los teóricos, los investigadores y los administradores oportunamente indican, de tal forma, que has educado a tus estudiantes para ser ciudadanos activos y críticos.

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  2. Estimado Ramón

    Es normal que nuestros alumnos nos sorprendan cuando estamos abiertos a ser sorprendidos por ellos, cuando les damos espacio a que se expresen y los escuchamos con atención.

    Estoy segura de que este blog será de gran interes para tus compañeros

    Diana

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